| Alan Franco, en su huída a Estados Unidos |
Con mucho dolor y bronca vemos cómo se termina regalando el patrimonio de un club acorralado por problemas financieros y económicos arrastrados debido a pésimas decisiones, esta vez fue Alan Franco que se va ante el primer postor y con episodios propios de un jugador mal asesorado por propios y extraños, que llega al punto de plantarse cada vez que se le ocurre como un chiquilín caprichoso en tiempos de un fútbol superprofesionalizado.
Por si quien lee aún no se enteró, el flamante ex defensor central del Rojo, minutos antes de iniciar el partido con Vélez y en pleno vestuario se le plantó a Julio César Falcioni y le avisó que no iba a jugar ya que su tío le había dicho que su pase ya estaba cerrado. Una bomba que no terminó de detonarse ya que se dio la intervención de un dirigente que en modos poco amigables obligó al jugador a que salga a jugar y termine esa pseudo película de terror en el Amalfitani. Así, el jugador salió a la cancha y, con la cabeza perdida como la tiene desde hace bastante tiempo, tuvo otro desempeño "para cumplir" y hasta tuvo cierta responsabilidad (otra más, como tantas veces) en el doble cabezazo en el área que dio la victoria a Vélez.
Como todos los problemas que tiene Independiente y que siguen latentes semana a semana, el trasfondo es el caos en términos de manejo de dinero como mencionamos más arriba y la nula contención de los jugadores desde lo interno, con una dependencia extrema de lo que pueda darle el cuerpo técnico de turno y después con el dirigente que oportunamente ande por ahí cercano al plantel.
Falta de proyecto deportivo e institucional, porque hoy es Franco y mañana puede ser Bustos mismo, que ya se despachó públicamente la semana pasada en cuanto a cómo manejaron su pase a Boca y disconformidad sobre que lo querían negociar como parte de pago. Ausencia de autoridad, de quien manda y atrás de todo este debacle tenemos una Institución grande pero que sigue en ruinas y termina siendo una máquina de generar problemas y quemar jugadores que también aportan lo suyo por estar mal asesorados en un medio corrompido por entornos sedientos de dinero fácil habido.
Año 2021, año de elecciones donde no se pueden tolerar más estas situaciones, a tomar nota los socios y exigir con fuerza a los candidatos un cambio de timón rotundo para volver a ser.
No hay comentarios.:
Publicar un comentario
Esperamos tu comentario, para seguir pensando Independiente