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| Independiente acumula 3 victorias al hilo |
Se va armando el equipo, se va viendo el funcionamiento. Decíamos en otras columnas sobre la inmediatez de estos tiempos que hace mella en la ansiedad de muchos hinchas y periodistas que sacan conclusiones apresuradas, lo cual siempre termina jugando una mala pasada en la actualidad del trabajo del cuerpo técnico y, a la postre, en la actualidad de un club que vive agarrado con alfileres.
Se vieron buenos pasajes el viernes pasado en Rosario, donde del medio hacia arriba se mostró una explosión aún sufriendo la ausencia de Alan Velasco, con un Silvio Romero protagonista y lúcido, más el desequilibrio aportado por Sebastián Palacios y esa pelota limpia tan importante desde el medio con Saltita González. La defensa también se viene sosteniendo con buenos trabajos, aunque se ven algunos desacoples por el lado de Alan Franco -perla negra ante Newell's- y la marca, que todos sabemos no es su fuerte, en Gastón Togni.
Esto es lo que se viene viendo, cosas por mejorar pero se vislumbra un rumbo claro que no puede caer en la ansiedad de rendimientos y resultados inmediatos, porque se nos viene abajo el castillo de naipes. Es poco a poco y con cuidado, sin exigencias desmedidas ante la tierra arrasada que era Independiente hace apenas 2 meses. Debemos saber bien que, como en el país, las recetas mágicas no existen.
Ahora quedan por delante 2 partidos que en los papeles deberían ser accesibles ante Villa Mitre por Copa Argentina y contra Sarmiento por la Copa de la Liga, para seguir ajustando conceptos e ideas atados a buenos resultados, porque luego vendrán los platos fuertes y clásicos ante Boca y Racing por ejemplo. Por eso, a paso firme y con las ideas y actualidad claras, mantengámonos en esta sintonía y todo va a andar bien, como dice la canción que cantábamos en las épocas de normalidad pre-plandemia.