| Estadio Libertadores de América con público |
Por estos días se anuncia que en breve comienza a volver el público a los estadios, en una noticia muy esperada por todos los hinchas de fútbol.
Esos hinchas y socios que, sin temor a equivocarnos, la gran mayoría jamás dejó de pagar su cuota a cambio de prestación alguna más que apoyar a su club en el marco de una plandemia que ha dejado un tendal a su paso, en términos económicos y en salud tanto física como mental para la humanidad toda y en particularidad para el pueblo argentino.
En este análisis, vamos a detenernos en que la dirigencia de Independiente no ha dedicado siquiera un simple agradecimiento al socio por haber bancado la parada en todo este tiempo. Ni un GRACIAS desde alguna red social, un sorteo de un banderín o algo por el estilo. Nada.
Ahora con el regreso del público con un posible 30% de aforo (unas 15.000 personas), se empieza a hablar que los abonados tendrán prioridad, mientras que de los socios en general, esos que van a la "popu" ni se hace referencia aún. Todo como siempre, a la espera de vaya a saber uno qué protocolos terminan instalando cuando un 70% del país ya tiene una dosis inoculada de alguna vacuna, en un virus que tiene un 2,15% de letalidad (esto es, positivos) y un 0,5% aproximado de mortalidad (esto es, entre positivos y quienes son asintomáticos) y donde la población de riesgo ya se encuentra casi en su totalidad inmunizada.
Así como el pueblo ha sido preso de esta plandemia, los socios de Independiente también lo son tanto de la nula consideración por parte de la dirigencia, como el hincha en general de las futuras disposiciones para el ingreso a los estadios, cuando pudimos ver en Brasil cómo los hinchas del Atlético Mineiro ingresaban en forma tumultuosa, con alguna papeleta en mano y terminaban ingresando con un muy leve control que denota ese poco sentido de muchas cosas que hemos sabido ver desde marzo de 2020 cuando se declaró la crisis por la Organización Mundial de la Salud. Organismos que desorganizan y cercenan derechos y libertades, de eso estamos llenos y esperemos que no nos bajen más barreras de las que nos inoculan en forma constante, esta vez para ingresar a nuestra segunda casa que es el Libertadores de América.
Wake up para todos.