En el día de ayer, fue la noticia del día en el mundo Independiente la venta de Francisco Pizzini a Defensa y Justicia por la módica suma de u$s 200.000 por el 50% del pase.
Lejos de entrar en detalle sobre otro nuevo papelón que debemos soportar los socios e hinchas con este virtual regalo al club de Florencio Varela, lo importante es no dejar de tomar nota de estas cuestiones que son reconocidos coletazos de los desaguisados económicos que se dieron a partir de 2018 y que, esperemos, la actual gestión deje las cosas lo más acomodadas posible con miras a las elecciones de diciembre que resolverán las nuevas autoridades que dirijan al club por el período 2021-2025.
Por otro lado, la arista que se desprende de este caso, es el desprecio por parte del jugador por formar parte del club que lo vio nacer, que le dio muchísimas oportunidades para que logre esa "explosión" que lamentablemente no termina de llegar en la gran mayoría de los jugadores de inferiores. Pizzini nunca rindió como se esperaba, si bien su potencial de transformarse en un gran jugador lo sigue teniendo a sus casi 28 años, se asimila la situación con Martin Benitez, ambos estuvieron casi una década con innumerables oportunidades de consolidarse pero nunca lo lograron y, lo más triste y doloroso para el hincha, es que se menosprecie al club.
Sin dudas la gente ya no tenía feeling con el jugador, pero todo lleva a un final para nada feliz en todas sus formas donde el jugador le da la espalda a Independiente, con pocas armas de transparencia personales y buena leche, dejándose llevar por los intereses económicos, como suele suceder por estos tiempos.
Hasta nunca Pizzini, aunque la gente no olvida el gol del ascenso y siempre te va a estar agradecida, esa nobleza del hincha se debe respectar y vos no lo hiciste.