![]() |
| Independiente negoció a Alexander Barboza |
Debemos desterrar este tipo de desaguisados en Independiente. Jugadores requeridos o caprichos de los DTs de turno, que la dirigencia deja pasar y que terminan por generar un perjuicio económico millonario a las arcas del club desde lo meramente transaccional en compraventa de jugadores, como así también errores garrafales deportivos que cometen estos refuerzos mediocres que terminan significando derrotas dolorosas en partidos trascendentes como lo sucedido por este defensor en el partido de vuelta con Lanús, por la Copa Sudamericana, por citar lo más grave de su lastimoso paso por Independiente. Vale destacar que muchas de sus actuaciones, con suerte, coquetearon con lo amateur.
Para colmo de males, dentro del corto plantel que tiene Julio César Falcioni, se le ofreció quedarse al devenido crack procedente de Defensa y Justicia, ya que el actual DT lo tendría en sus planes, pero el jugador rechazó el ofrecimiento y forzó su salida, cual muchacho ofendido. Situaciones curiosas, que indignan y que no pueden repetirse si se quiere ser aspirante a algo serio desde lo deportivo e institucional.
Todo tiene que ver con todo, Independiente tiene que dar pasos planificados. Saber comprar bien y lo necesario, para vender mejor o mínimo para potenciar los pibes del club. Saber llevar a esos pibes, para venderlos mejor todavía. Esto es contar con un círculo virtuoso de ciertas políticas en materia de contrataciones y visión de fútbol de las cuales principalmente el cuerpo técnico de turno y la dirigencia, no se puedan apartar. De lo contrario, seguiremos padeciendo estos problemas, dimes y diretes de ribetes novelescos que nos hacen muy mal a nosotros, los hinchas y socios de Independiente que vemos cómo seguimos dilapidando prestigio, mientras se suceden los años con Boca y River cada vez más lejos de nuestro alcance.
No es tan difícil, es sentido común y seriedad para ver dónde apuntar los cañones. No nos vamos a cansar de repetirlo, este año tiene que ser una bisagra en la historia del CAI, desde la política debemos exigir respuestas y un camino allanado que brinde seguridad en los pasos que se dan en el fútbol, que sean predecibles y con sentido común, que en Independiente no suele ser el más común de los sentidos cuando hablamos de conducción, por eso no más Barbozas, tomemos nota por favor.



